Hidrolavadoras de alta presión eléctricas y a explosión, agua fría y caliente. Desde equipos para el auto hasta industriales de uso continuo, con taller propio.
Para uso doméstico (autos, patios, veredas) alcanza con 100 a 130 bar. Para uso profesional y lavaderos conviene 150 a 200 bar con buen caudal de 10 a 15 L/min. Más que la presión, el caudal (litros por minuto) define la velocidad de limpieza: a mayor caudal, más rápido enjuagás superficies grandes.
El agua caliente disuelve grasa y aceite mucho mejor, por eso se usa en talleres mecánicos, industria alimenticia y gastronomía. Para suciedad común (autos, fachadas, pisos) alcanza con agua fría. Las de agua caliente son más caras y requieren mantenimiento de la caldera, pero ahorran tiempo y detergente en trabajos con grasa.
Las de 220V (monofásicas) sirven para uso doméstico y profesional liviano y se enchufan en cualquier toma. Las de 380V (trifásicas) entregan más potencia sostenida para uso industrial intensivo pero necesitan instalación trifásica. El motor a explosión (nafta) es para lugares sin electricidad o uso a la intemperie, como agro y construcción.
La diferencia entre una hidrolavadora que rinde y una que se quema en seis meses casi nunca es la marca: es haber elegido según las horas que va a trabajar. Abajo está el criterio que usamos cuando nos llaman para asesorarse, ordenado por para qué la necesitás.
Va una doméstica. Son livianas, funcionan en 220V y se enchufan en cualquier toma sin instalación especial. No busques la de más bar: para lavar un auto el fin de semana sobra, y lo que vas a agradecer es poder guardarla en cualquier lado.
Ver hidrolavadoras domésticasAcá el error clásico es comprar doméstica: lava bien, pero no está hecha para seis horas seguidas y se quema. Necesitás una profesional de uso continuo, y mirá el caudal antes que la presión — son los litros por minuto los que definen cuántos autos hacés por hora. Si nos decís cuántos lavás por día, te decimos el modelo.
Ver hidrolavadoras para lavadero de autosAgua caliente, sin dudarlo. El agua fría empuja la grasa, la caliente la disuelve: el mismo trabajo sale en menos tiempo y con mucho menos detergente. Es la única categoría donde la máquina más cara termina siendo la más barata por mes.
Ver hidrolavadoras de agua calienteUna a explosión, con motor a nafta. No dependés de un enchufe ni de que la instalación del lugar aguante, así que la máquina va donde vos vayas. Es la que se llevan los que cobran el trabajo en la casa del cliente.
Ver hidrolavadoras a explosiónSi el lugar tiene instalación trifásica, aprovechala. Un motor de 380V mueve más agua y sufre menos que uno monofásico haciendo el mismo trabajo, y eso se nota en la vida útil. Si no tenés trifásica, no es un problema: hay monofásicas de línea profesional pensadas para uso continuo.
Ver hidrolavadoras trifásicasEs otra máquina y otra manguera. La desobstructora se mete en el caño y empuja hacia adelante: arrastra la grasa y la raíz pegadas a la pared en vez de abrir un agujero en el tapón, que es lo que vuelve a taparse a las semanas.
Ver hidrolavadoras destapa cañeríasLos bar son la fuerza con que el agua despega la suciedad; los litros por minuto son cuánta superficie cubrís por hora. Para suciedad pegada mandan los bar. Para trabajar rápido y muchas horas manda el caudal, y es el número que casi nadie mira. Una de 150 bar y 21 litros rinde más en un lavadero que una de 200 bar y 10 litros.
Si tenés corriente donde vas a trabajar, eléctrica: es más simple, más silenciosa y el mantenimiento es mínimo. La de explosión se justifica cuando no hay enchufe o cuando la instalación no da — a cambio pide nafta, aceite y service de motor.
El agua caliente no lava "mejor" en general: lava mejor la grasa. Si lo que sacás es tierra, barro o polvo, el agua fría hace el mismo trabajo por mucho menos plata. Si lo que sacás es aceite o grasa animal, la caliente se paga sola.
Una hidrolavadora profesional es una inversión que dura años, y lo que la mata no es el uso sino quedarse sin un repuesto. Todo lo que vendemos tiene repuestos originales en stock y se repara en nuestro taller propio de Haedo: no tercerizamos el service.
Si después de esto seguís dudando, escribinos: llevamos 25 años vendiendo y reparando estas máquinas, y preferimos venderte la que te sirve antes que la más cara. El stock que ves es real, se puede pagar hasta en 18 cuotas sin interés o con 15 % de descuento por transferencia, y despachamos a todo el país.
Para uso doméstico (autos, patios, veredas) alcanza con 100 a 130 bar. Para uso profesional y lavaderos conviene 150 a 200 bar con buen caudal de 10 a 15 L/min. Más que la presión, el caudal (litros por minuto) define la velocidad de limpieza: a mayor caudal, más rápido enjuagás superficies grandes.
El agua caliente disuelve grasa y aceite mucho mejor, por eso se usa en talleres mecánicos, industria alimenticia y gastronomía. Para suciedad común (autos, fachadas, pisos) alcanza con agua fría. Las de agua caliente son más caras y requieren mantenimiento de la caldera, pero ahorran tiempo y detergente en trabajos con grasa.
Las de 220V (monofásicas) sirven para uso doméstico y profesional liviano y se enchufan en cualquier toma. Las de 380V (trifásicas) entregan más potencia sostenida para uso industrial intensivo pero necesitan instalación trifásica. El motor a explosión (nafta) es para lugares sin electricidad o uso a la intemperie, como agro y construcción.